
Liniers
(Es un pingüino filósofo.)
Here you'll find comments and stories about my stay in Brazil; translations of Brazilian songs, poems, short stories and pieces of news; photographs. Also, some film and book reviews. In Spanish, Catalan, Portuguese and English.
Traduzco la entrevista que Tom Zé concedió al diario O Globo, de Rio, para presentar su nuevo disco, "Estudando a bossa". Divertidísimo como siempre, el músico es capaz de cagarse en lo más sagrado - pero de manera muy fina. En este caso, se divierte imitando un lenguaje que no es el suyo, sino el de los bossanovistas, más intelectuales. La foto del periódico era más divertida que esta de la edición online. Tirada también en el Fuerte de Copacabana, en ella Tom Zé se colocaba en una postura algo rara, que sólo se entendía leyendo el pie de foto: "Tom Zé imitando el Pão de Açúcar". ¿Imaginan? Como dice Rose, Tom Zé es un figuraça. Escuchar: Filho do pato. (Com Márcia Castro!)Origen: Cuando empecé a componer las músicas, el título no estaba en pauta. Hasta que escribí el verso 'A Doralice me disse no desconsolo seu' y pensé: 'qué verso más bossanovista!'. Fue el grano de arena dentro de la ostra, la incomodidad que genera la perla. No hice una perla, hice un disco.
Transgresiones: La mayoría de veces puse las pillerías, transgresiones y bromas más sabrosas en los últimos 30 segundos de las canciones. Seguí el consejo de los lingüistas, cuando afirman que los radicales informan más que las desinencias.
Expulsado: La bossa nova era algo tan fino que mi calidad de bárbaro me expulsaba de aquello, yo mismo me expulsaba. Al lado de ese alejamiento, sin embargo, existió una atracción desde el momento de su aparición en el mundo.
Puente Rio-Niterói: La ingeniería brasileña sólo consiguió resolver el problema de construir el puente Rio-Niterói cuando hizo la traducción intersemiótica de las enseñanzas de la bossa nova. Sus plataformas flotantes son la traducción en hierro y hormigón de lo que la bossa nova hizo en la música. Lo femenino de las plataformas traduce lo femenino de las síncopas. Y, como la bossa nova, la tecnología del puente fue una creación brasileña exportada. En 1958, en un sólo año, Brasil pasó de exportador de materias primas, el grado más bajo del subdesarrollo humano, a exportador de arte, el grado más alto. Antes, el arte brasileño en el mundo era víctima de la mirada exótica, lo que no sucedió con la bossa nova, un género tan consumado que no permitió ese engaño.
"Chega de saudade": Oí "Chega de saudade" cerca de las dos de la tarde, en la ZYD-8, Radio Excelsior de Bahia. Era algo completamente absurdo, al mismo tiempo que era apasionante, al mismo tiempo que era diferente, al mismo tiempo que salía del vientre de la samba. Mi vida habría sido otra si no hubiera escuchado eso. No tendría tanta fe en la invención si no hubiera vivido una invención de ese porte.
El canto de João Gilberto: Los jóvenes estábamos cansados de los vibratos. Cuando surgió João, vimos que podía haber otro modo, íntimo, de cantar. Lo que fue una explosión. Porque al largo de siglos varias experiencias fueron hechas con la garganta humana. El canto lírico fue fruto de una evolución de generaciones. Pero João, solito en su cuarto de baño de Juazeiro, hizo con la voz humana algo que nunca había sido hecho. Fue el fonoaudiólogo, el esteta del buen gusto, el profesor de anatomía que creó una nueva forma de usar la musculatura de la cara... De hecho, hay dos cuartos de baño que deberían garantizar un Premio Nobel a sus constructores: el de Arquímedes (que, en su bañera, descubrió la ley del empuje) y el de João Gilberto.
Cantantes participantes: Todas fueron generosas, grabaron fuera de su tono. Antes de las grabaciones, copié el primer CD de João Gilberto 12 veces y lo mandé a cada una de ellas, para que entendieran de qué estaba hablando. No para imitarlo, cada una usó aquello de un modo.
Arnaldo Antunes, coautor de cuatro canciones del disco: Me tomé la libertad de meterme en sus letras. En 'Rio arrepio (Badá-badi)' sólo quedó un verso suyo: 'Nunca la tristeza fue tan feliz'. En 'Mulher de música', tuvo una enorme sensibilidad para seguir la idea del verso inicial que hice y escribió unas 10 estrofas, pero en la canción sólo quedaron dos.
Dorival Caymmi: Como en "Chega de saudade", el texto del disco también tiene un PS que hace referencia a él. En ese, era 'PS: Caymmi dice lo mismo'. En el mío es una referencia a su muerte, que no le permite escuchar la canción que le hice, 'Solvador Bahia de Caymmi'.
Tom Jobim: Hice las cuerdas de 'Rio arrepio (Badá-badi)' en el teclado, a la hora de grabar, improvisando, imitando las cuerdas de Tom Jobim. En los arreglos del primer disco de João Gilberto, las cuerdas de Jobim están paradas, sostienen la misma nota por varios compases. Cuando hay un elemento que se mueve mucho, como la guitarra de João, Jobim percibió que otro elemento, parado, gana sentido informacional. 'Samba de una sola nota' es un ejemplo perfecto de ese principio. Como la armonía cambia, la nota nunca es una sola.
Vinicius de Moraes: Era el poeta que escribía en la contraportada de "Canção do amor demais" cosas como 'crestada por la pátina de vida'. Y luego hizo letras que cualquier ama de casa entendía. Esa renuncia, esa entrega, es de una grandeza... Con un abanico pequeño de palabras, aumentó el repertorio de sentimientos de la clase media brasileña.
Funk (música tipo hip-hop nacida en las favelas de Rio): Las olas concéntricas generadas por el impacto de la bossa nova sin duda reventaron en el funk carioca. Se ve en un estribillo como 'Me estoy poniendo muy mojada', que es un metaestribillo (por remitirnos al arte de hacer estribillos), microtonal y plurisemiótico (al usar el sonido y el texto para alcanzar no sólo la audición, sino también el tacto, el olfato, el placer sexual.
Ontem recebi esta mensagem de um colega de Oficina do ano passado:




Não sei por que, mas me afetou especialmente saber da morte de David Foster Wallace, que se enforcou na sexta-feira passada em sua casa de California. Nunca li ele (se li algum conto na New Yorker, não me lembro). Talvez porque eu sabia que era um grande escritor, que eu ia ler ele algum dia? A Kris me falou nele há pouco (me falou, não me escreveu, pois a gente se viu! :) Me disse que não tinha conseguido terminar de ler Infinite Jest (La Broma Infinita é o título em espanhol) - esse romance cheio de notas de rodapé, de 1.070 páginas. Mas não é por isso. Nem por ele ter só 46 anos (e ser, portanto, apesar de tudo o que já tinha escrito, uma promessa da literatura norte-americana). Acho que a morte trágica dele me afetou sem me surpreender, me impactou, mais que outra coisa, como um - como se diz em inglês - sign of the times. Eu sabia pouco dele. Sabia que seus livros eram bons e difíceis. Intuía que ele era um escritor lúdico, brincalhão. Mas não sabia que seus livros podiam ser, também, lancinantes; nem que ele, a pessoa, era o que a gente chama uma "alma atormentada". E muito menos ainda que ele escrevia graças à força que lhe davam os medicamentos contra a depressão, doença que ele sofria há 20 anos, desde que publicou seu primeiro livro, com quase 30 anos. Só agora fui procurar as críticas, com vontade de saber realmente o que ele escreveu. Gostei de ler este comentário de Michiko Kakutani, do New York Times: "David Foster Wallace é capaz de fazer qualquer coisa que se proponha. Ele pode ser triste, divertido, louco, pungente e absurdo com a mesma facilidade; e ainda tudo isso ao mesmo tempo". Também segundo o NYT, Infinite Jest tem como fundo uma sociedade norte-americana obsessionada em si mesma, obsessionada pelo prazer, e obsessionada pelo entretenimento. Perguntado pela revista Salon sobre o que era para ele ser um norte-americano no fim do século XX, o escritor disse que era alguma coisa triste, mas não em relação com as notícias ou os eventos do momento: "É uma tristeza mais ao nível do estômago. Vejo isso em mim e em meus amigos de diferentes maneiras. Se manifesta como uma espécie de estar ou se sentir perdido". Não relacionei a notícia da morte de DFW com a morte de Kurt Cobain - apesar de existir um parecido físico entre eles - porque eu não "vivi" a morte de Kurt Cobain; mas a relacionei com a tristeza e o desespero quieto, conformado, dos últimos filmes de Gus Van Sant. E, relendo essa frase sobre a tristeza no estômago, penso imediatamente nas personagens de Angels in America, de Tony Kushner, obra, essa sim, que me marcou e que eu conheço bem. (DFW escreveu também dois livros de contos, Brief Interviews With Hideous Men e Oblivion, e dois de ensaios, A Supposedly Fun Thing I’ll Never Do Again e Consider the Lobster; em português existe, editado pela Companhia das Letras, Breves entrevistas com homens hediondos.)
Livro bem escrito, muito bem escrito, e chato. Sem densidade, sem quase descrição; nada que permita ao leitor mergulhar na história: é frase só. Frases com um nível de leitura; frases sem nada escondido por trás; frases sem cor, cheiro ou sabor. Cuidado com corrigir em excesso, disse Clarice Lispector, porque isso pode deixar um livro seco. Seria essa a intenção do autor? Mas, qual o motivo? O enredo também não ajuda: o homem rejeitado vê a mulher amada ficar com outro. (Você não viveu isso?) Parte interessante: no final, ele enlouquece (isso está antecipado no início). Mas na página 200 o homem ainda está são.